Consejos para entrevistar a personas mayores

Consejos para entrevistar a personas mayores

 

Lograr una buena entrevista con un adulto mayor puede ser todo un reto para periodistas de salud, pero hay recursos que pueden ayudarlos. 

 

Fotografía: Pexels en Pixabay | Usada bajo licencia Creative Commons

 

“Te cuento que nunca en mi vida hice una entrevista”, confesó Gabriel García Márquez en 1986. “Es que ahora se pusieron de moda, y los periódicos actuales creen que si no es con entrevista no hacen nada”, añadió el Nobel en un diálogo con la reportera Sara Marcela Bozzi a propósito de los 100 años de fundación del diario El Espectador, donde forjó gran parte de su carrera periodística. 

Y tenía razón. Tal vez en los medios de comunicación se ha sobredimensionado la importancia de la entrevista. Pero este género periodístico también tiene sus grandes defensores. “Si entendemos que la escritura es un arte, la entrevista, que es un subgénero literario, también puede ser un arte”, sostiene la española Rosa Montero al hablar sobre su libro El arte de la entrevista.

Más allá de ser un arte o una técnica, la entrevista es una herramienta fundamental para periodistas de salud. Gracias a ella es posible lograr captar el rocoso conocimiento científico de los especialistas médicos, para entregárselo a los lectores de una manera fácil de entender. Por este motivo hemos dedicado en este blog varias entradas en las que compartimos consejos para entrevistar pacientes, médicos o sobrevivientes de eventos traumáticos

¿Pero qué hay de las recomendaciones que un periodista debe tener en cuenta al entrevistar personas mayores? Ya anteriormente hemos hablado acerca de la terminología correcta para referirnos a ellos. Evitar decirles viejitos o abuelitos es el principal punto a tener en cuenta. 

Al revisar la literatura disponible, encontramos que no existen manuales de periodismo dedicados a cómo abordar entrevistas con personas mayores. Sin embargo, sí hallamos un interesante texto escrito por investigadores médicos de la Universidad de West Virginia, liderados por la Dra.Lindsay Gerolimatos. 

En este paper publicado en 2014 por la Revista de Gerontopsicología Clínica de la Universidad de Oxford, se ofrece un listado de recomendaciones generales que, aunque están dirigidas a especialistas médicos que necesiten entender mejor a sus pacientes, también pueden ser válidas para periodistas. Las resumimos a continuación.

• Prepare el lugar

Las entrevistas con adultos mayores pueden llevarse a cabo en diversos entornos (por ejemplo en un hospital, un hogar geriátrico o un parque. Cada uno de estos lugares impone exigencias únicas al entrevistador y al entrevistado. Las entrevistas llevadas a cabo en instituciones médicas tienden a ser breves, pues los profesionales de la salud encargados de cuidar a los adultos mayores suelen evitar que sus pacientes estén expuestos a entrevistas que pueden agotarlos, pero a su favor tendrá la posibilidad de preguntarle al médico después alguna información adicional sobre el entrevistado.

Por otra parte, si un adulto mayor puede ser entrevistados en entornos residenciales, como centros de retiro, una limitación a tener en cuenta es la falta de privacidad, pues en muchas ocasiones viven en habitaciones compartidas o solo pueden ser entrevistados en las zonas sociales. 

• Gánese su confianza

La confianza con el entrevistador es la clave para que el entrevistado se muestre dispuesto a revelar información valiosa. Tenga en cuenta que al entrevistar a adultos mayores, les estamos poniendo en una situación que no es habitual para ellos. Ellos esperan que usted no responda negativamente ante la información que le están revelando, y que al final, la entrevista termine siendo algo positivo para ellos. Si tiene preguntas que pueden ser difíciles de responder, altérnelas con otras fáciles. Mantenga un tono cálido y cercano en la comunicación, advirtiendo si va a abordar algún asunto que pueda ser sensible en la conversación. 

• Cuide el lenguaje utilizado 

La entrevista debe realizarse a un nivel de comprensión que sea adecuado para el adulto mayor. Se deben evitar los términos de jerga popular, expresiones callejeras y el argot popular. Reformule las preguntas según vea necesario, para asegurarse de que el entrevistado entienda de qué le está hablando. 

• Limite la duración de la entrevista 

Las entrevistas con adultos mayores a menudo toman más tiempo que con personas más jóvenes, dado que los primeros tienen velocidades de procesamiento más lentas e historias más largas. Las entrevistas más largas pueden causar fatiga tanto en el entrevistado como en el entrevistador. Será entonces necesario dividir la entrevista en varias sesiones y priorizar el orden de las preguntas (es decir, comenzar con las preguntas más importantes).  Los adultos mayores son propensos a contar historias y a extenderse en ellas. Por esto es recomendable plantear al principio los objetivos de la entrevista, advertir las limitaciones de tiempo y discutir la importancia de no perder el foco de la entrevista. Los entrevistadores pueden sentirse incómodos al interrumpir y reorientar al cliente, pero hacerlo con cortesía a menudo no obstaculiza la conversación y la hace más dinámica. 

• No tenga miedo de preguntar varias veces

Algunos adultos mayores pueden olvidar la pregunta o perderse en la idea que estaban diciendo. Repetir la pregunta según sea necesario es apropiado. Finalmente, permita un tiempo adecuado para las respuestas. Si es demasiado prolongada y no ha obtenido la información que esperaba, busque reformular la pregunta para obtener una respuesta más concreta. 

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