10 claves para la cobertura periodística del Informe Final de la Comisión de la Verdad

10 claves para la cobertura periodística del Informe Final de la Comisión de la Verdad

Durante dos jornadas, la periodista Nubia Rojas y el comisionado Alejandro Valencia compartieron pistas para contar este informe que busca poner la verdad del conflicto armado y las recomendaciones –para detenerlo, superarlo y construir futuro en paz– en el debate público nacional.
El comisionado Alejandro Valencia Villa y la directora académica del taller Nubia Rojas.

Diecisiete periodistas de medios colombianos y extranjeros reflexionaron en Cartagena, el 21 y el 22 de abril, sobre los desafíos periodísticos para cubrir el legado de la Comisión de la Verdad y el Informe final, proyectado a publicarse el 28 de junio.

El taller, organizado por la Fundación Gabo, la Comisión de la Verdad y el Instituto Colombo-Alemán para la Paz (CAPAZ), les entregó a los reporteros herramientas y recursos para comunicar y generar conversaciones con las audiencias a partir de los contenidos que buscan explicar los orígenes, características y actores del conflicto armado colombiano.

Bajo la dirección académica de Nubia Rojas, periodista colombiana especializada en temas de paz y conflicto armado, y la participación del  comisionado Alejandro Valencia Villa, los reporteros dimensionaron el valioso caudal informativo que Colombia está por conocer, fruto de un ejercicio para aportar a la verdad sobre lo ocurrido durante los últimos 60 años. 

Estas son algunas pistas para las coberturas que se vienen y en las que el periodismo tendrá la oportunidad de corregir muchos de sus errores históricos, producto de las limitaciones del oficio, como el acceso a las fuentes o a toda la verdad en tiempo récord.

Entender las funciones y el mandato de la Comisión de la Verdad, el primer paso

La Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, más conocida como Comisión de la Verdad, es una entidad del Estado que busca esclarecer los patrones y causas del conflicto armado colombiano para satisfacer el derecho de las víctimas y de la sociedad en general a la verdad; promover el reconocimiento de lo sucedido y la convivencia en los territorios, y contribuir a sentar las bases para la no repetición.

Su mandato y sus funciones quedaron establecidas mediante el Acto Legislativo 01 de 2017 y el Decreto 588 de 2017, en el marco del Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, suscrito entre el Gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).

La Comisión de la Verdad forma parte del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición —SIVJRNR— junto a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y la Unidad para la Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto armado.

La verdad de la Comisión de la Verdad no es judicial 

La Comisión busca una verdad histórica para reconstruir lo que pasó en el conflicto armado, es decir, apuesta por contar qué pasó, por qué pasó, a quiénes afectó y quiénes fueron los responsables.

Esa verdad que emana de este ejercicio de esclarecimiento no es la misma que persigue la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). La de esta última entidad es una verdad judicial que tiene en cuenta la verdad histórica, pero con la función de administrar justicia transicional y conocer los delitos cometidos en el marco del conflicto armado antes del 1 de diciembre de 2016.

“El derecho básico de las víctimas es saber qué pasó. La verdad es necesaria para la construcción de la paz estable y duradera que se trazó en los Acuerdos (de La Habana)”, recordó la periodista Nubia Rojas. 

El legado de la Comisión va más allá del Informe Final

El Informe Final, que la Comisión de la Verdad publicará el 28 de junio después de que haya sido elegido el nuevo presidente de Colombia, tendrá 10 volúmenes, producto de:

  • 27.508 entrevistas realizadas a individuos y grupos por unos 500 investigadores.
  • 1.127 informes que entregaron diversas organizaciones e instituciones. 

El Informe Final será uno de los formatos a los que la Comisión acudirá para publicar los hallazgos de su trabajo de esclarecimiento, que comenzó el 28 de noviembre de 2018. También habrá contenido en formato transmedia: una parte será digital y otra será análoga.

La parte digital estará alojada en una plataforma de fácil acceso con videos, textos y fotos, mientras que la parte análoga incluirá múltiples formatos offline, como obras de teatro y conciertos. De esta manera, la Comisión quiere llegar a la mayor cantidad posible de públicos. 

El legado de la Comisión de la Verdad también incluirá:

  • La publicación de un archivo de DDHH, creado a partir de documentos realizados por instituciones del Estado enfocadas en la protección de los derechos humanos. También incluirá documentación académica y de la sociedad civil.
  • La instalación de un Comité de Seguimiento y Monitoreo, previsto a funcionar por siete años. Su función será entregar informes periódicos sobre la implementación de las recomendaciones dadas por la Comisión en su Informe Final. Buscará instar, no obligar, a las instituciones del Estado a cumplir dichas recomendaciones.
  • La conformación de una Red de aliados, integrada por más de 3.400 entidades y personas con las que la Comisión ha trabajado en Colombia y 22 países del mundo. 
  • La creación de un Sistema Integral para la Paz como legatario.

Los enfoques del Informe Final sirven para complejizar la mirada

Para el cubrimiento del Informe Final será clave que los periodistas eviten los relatos polarizantes, esos que se quedan en etiquetar a los actores como buenos o malos. Si los periodistas se despojan de esas clasificaciones, podrán entender todos los matices del conflicto armado y contarlos a las audiencias. Contar no es justificar.

También será clave que el periodismo tenga en cuenta los tres grandes enfoques desde los cuales la Comisión ha realizado su trabajo de esclarecimiento.

1. Enfoque territorial. Si bien el conflicto armado ha ocurrido en todo el territorio nacional y tiene unos patrones transversales, hay unas dinámicas condicionadas por las regiones donde ocurrieron los hechos.

2. Enfoque de género. Esta mirada no solo involucra a las mujeres, sino a todos y todas en Colombia y a los colombianos que debieron abandonar el país y hoy viven en el exterior. Este enfoque busca un reconocimiento de las victimizaciones que sufrieron las mujeres y niñas por su género, las personas LGBTI y los hombres.

“El patriarcado también afecta a los hombres porque les crea una serie de condicionamientos de cuál debería ser su rol en la sociedad por el hecho de ser hombres”, señaló Nubia Rojas.

En Colombia, por ejemplo, faltan más coberturas periodísticas sobre cómo ha afectado a los hombres la violencia sexual en el marco del conflicto armado.

3. Enfoque étnico. La de Colombia es la primera Comisión de la Verdad del mundo que ha incluido una mirada diferenciada en su labor de esclarecimiento. Lo ha hecho según las características lingüísticas y culturales de las comunidades. Es así como el Informe Final explicará el impacto del conflicto armado entre indígenas, negros, afrocolombianos, raizales, palenqueros y Rrom. 

Cuestionar el concepto de lo noticiable

El cubrimiento del Informe Final le permitirá a los medios cuestionar el concepto de lo noticiable, que siempre ha estado ligado a lo novedoso, lo más impactante o lo más llamativo.

“Hemos llegado a asociar la calidad de las noticias con la barbaridad que cuentan o que involucra a los protagonistas. Sin embargo, si en Colombia lo cotidiano es vivir en medio del conflicto armado, lo novedoso entonces debe ser la construcción de paz. Por tanto, el periodismo debería poner foco en las luchas de las comunidades para construir entornos menos violentos, pues lo disruptivo no puede ser únicamente el conflicto”, recordó la periodista Rojas.

Cubrir para humanizar el conflicto 

Con el cubrimiento del Informe Final, el periodismo tendrá el desafío de dejar las narrativas de la violencia para posicionar relatos alternativos. Lograrlo implica escuchar las voces de las víctimas y los testimonios de los responsables.

“Si bien se ha hecho un esfuerzo monumental desde lo periodístico por trascender de los lugares comunes y de las cifras, nunca será suficiente el esfuerzo para intentar contar la guerra, que es el epítopo de la deshumanización”, resaltó la tallerista Rojas.

Cubrir con las víctimas como centro

El Informe Final de la Comisión debe recordarle al periodismo la necesidad de abordar los cubrimientos sobre el conflicto armado teniendo a las víctimas como centro, sin descuidar el tono para evitar un ejercicio revictimizante y sensacionalista.

Quienes padecieron el conflicto deberían tener un espacio para contar sus historias, pero al mismo tiempo el periodismo tendrá el desafío de trascender de la narrativa del horror y el dolor porque antes de ser víctimas estas personas tenían una historia. 

El Informe permite llenar desiertos informativos 

Con el Informe Final hay una oportunidad para retomar temáticas olvidadas en las agendas periodísticas. Por ejemplo, las historias publicadas para entender cómo era la vida de los excombatientes de las Farc han ido desapareciendo. Hubo una explosión de historias de ese tipo entre 2015 y 2017, durante la firma del Acuerdo de Paz con las Farc y los primeros meses de implementación.

“El error fue haber dejado que el ambiente político influenciara la cobertura. La obligación moral del periodismo es seguir insistiendo en estos temas, independientemente de cuál sea el gobierno que llegue”, recalcó Rojas.

Ir más allá de la noticia y cubrir con nuevos formatos 

Ir más allá del género de noticia será otro desafío del periodismo nacional para narrar el Informe Final. Hay posibilidades de cubrimiento con géneros más narrativos como las entrevistas, las crónicas, los reportajes o los formatos multimediales. 

Esta coyuntura puede ser también una oportunidad para el trabajo colaborativo y para que los periodistas visiten los territorios y entiendan desde allí el conflicto armado. 

“El cubrimiento básico (del Informe Final) es decir que hay x número de páginas y testimonios recopilados. Ese es un trabajo importante, pero el reto es superar lo que dicen las cifras e ir más allá, precisamente, para que lo dicho por la Comisión perdure”, aconsejó Rojas.

Apostar por cubrimientos que ayuden a construir memoria histórica

Al ser testigos de excepción de la historia, los periodistas deberían concebir su labor como parte de un ejercicio de construcción de la memoria. 

Un trabajo periodístico bien contextualizado se convierte en una fuente útil para reconstruir lo que pasó. De esa manera, el periodista se vuelve un historiador del presente con testimonios diversos: de víctimas, perpetradores y fuentes oficiales.

Sobre Nubia Rojas

Periodista independiente especializada en temas de paz y conflicto. Fue investigadora de la Comisión de la Verdad y responsable del diseño de la narrativa institucional del Sistema Integral para la Paz. Ha sido consultora en organizaciones internacionales como Médicos Sin Fronteras, International Media Support y el Kroc Institute for International Peace Studies. Su trabajo periodístico ha sido publicado en medios de comunicación de Colombia y otros países del mundo. Web: www.nubiarojas.org

Sobre los ciclos de talleres ‘Claves para la cobertura del Informe Final y el legado de la Comisión de la Verdad’

Del 21 de abril al 20 de mayo, la Fundación Gabo, la Comisión de la Verdad y el Instituto Colombo-Alemán para la Paz (CAPAZ), desarrollaron el ciclo de talleres regionales en Colombia ‘Claves para la cobertura del Informe Final y el legado de la Comisión de la Verdad’, con el propósito de ofrecer una guía a periodistas de cara al abordaje riguroso de este informe que busca poner la verdad del conflicto armado y las recomendaciones –para detenerlo, superarlo y construir futuro en paz– en el debate público nacional.

Los cuatro talleres regionales tuvieron como sede Cartagena, Cali, Neiva y Bogotá, y fueron conducidos por Nubia Rojas Gutiérrez (Colombia), periodista y consultora independiente especializada en temas de paz y asuntos sociales, políticos y humanitarios.

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