Un Nuevo periodismo para un nuevo orden social
23 de Septiembre de 2016

Un Nuevo periodismo para un nuevo orden social

Quince periodistas de 13 países se reunieron en Cartagena de Indias (Colombia), en junio del año 2000 en el «Taller sobre Formación de Periodistas Latinoamericanos en temas de Política y Gestión Social».

VII Seminario-taller sobre Formación de Periodistas Latinoamericanos en Temas de Políticas y Gestión de los Sectores Sociales

Cartagena de Indias, Colombia, Junio de 2000
Edición
María Fernanda Márquez / FNPI (Colombia

Quince periodistas de 13 países se reunieron en Cartagena de Indias (Colombia), en junio del año 2000 en la sede de la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano, presidida por el Premio Nobel Gabriel García Márquez y dirigida por Jaime Abello Banfi, en el Taller sobre Formación de Periodistas Latinoamericanos en temas de Política y Gestión Social».

Reflexionaron sobre el papel de los medios de comunicación, los periodistas, los gremios, las organizaciones de la sociedad civil y las universidades en la perspectiva de proponer nuevas maneras para cualificar el cubrimiento informativo de temas relevantes para el desarrollo social.

El seminario, realizado en asocioción con el Instituto Interamericano para el Desarrollo Social (INDES-BID) contó con la participación de Manuel Contreras y Carlos Gerardo Molina, profesionales del Banco Interamericano de Desarrollo, que entre 6 y el 10 de junio de 2000 expusieron el pensamiento internacional sobre cambios sociales en las últimas décadas y los métodos de medición de los niveles de desarrollo en América Latina y Caribe.

Los debates fueron coordinados por el periodista brasilero Geraldinho Vieira, director de ANDI - Agencia de Noticias por los Derechos de la Infancia, desde la idea de un nuevo paradigma de investigación periodística — la «Investigación de Soluciones».

Por su parte, el periodista colombiano Javier Darío Restrepo estuvo encargado del módulo de ética periodística.

 

PRIMERAS PALABRAS

La creciente inclusión de nuevos actores en los procesos de elaboración,aplicación y fiscalización de las políticas públicas en América Latina y los avances de las nuevas tecnologías,entre  otros  factores,  han dado paso a  la elaboración  del  paradigma  de  la  «Investigación  de  Soluciones»  que amplia  el concepto  comúnmente  llamado  de            «investigación  periodística» y  que  se ha convertido en sinónimo de «publicación de escándalos».

La  «Investigación  de  Soluciones»  es  una  invitación  a una  mirada  críticasobre  el  alcance de los beneficios   sociales que el nuevo orden mundial pretende y promete promover, con el objetivo de que el público pueda desmitificarlos, cuando es el caso o legitimarlos cuando sus resultados han sido comprobados y consolidados.

Al confrontar los problemas sociales con las acciones presentadas o probadamente reconocidas como soluciones para los mismos problemas, la «Investigación de Soluciones» denuncia eventuales omisiones de los poderes políticos, públicos y privados y de los ciudadanos, organizados o no.

De esta forma, la «Investigación de Soluciones» reinventa la capacidad de la comunicación y de la información en cuanto fuerzas movilizadoras de cambios - lo contrario del ejercicio periodístico donde la mera denuncia la mayoría de las veces genera un espíritu de paralización de la capacidad humana de responder a los desafíos para la construcción de un mundo donde deseamos, todos, vivir en igualdad de oportunidades y de derechos.

Considerando que la información es un elemento vital para el cuestionamiento y para la legitimación de los actores sociales y de sus prácticas y propuestas en el ámbito de la intervención pública, la reflexión que presentamos procura establecer los desafíos para el nuevo quehacer periodístico que se quiere con herramientas más adecuadas para la información de políticas, proyectos y programas que se presentan como soluciones para los conocidos problemas locales, nacionales y continentales.

DENUNCIAS Y SOLUCIONES:

¿Cómo construir la Investigación de Soluciones?

Los distintos indicadores de medición de los cambios sociales en Latinoamérica en  las últimas décadas sugieren que el gasto social no guarda relación con los resultados que se obtienen en cada una de sus áreas. Más allá de responder o no  a  valores  recomendados  internacionalmente,  los  gastos  parecen  obtener  pocos resultados y lo que sucede en el camino es lo que debe motivar a los medios de comunicación e información a investigar quiénes o qué falla en el sistema y en las asignaciones de recursos.

El desfase con relación a los cambios estructurales de las sociedades, la crisis de las instituciones y las fallas de calidad de los servicios sociales, son indicios que llevan a pensar que algo está mal en la cadena que comienza con la asignación del gasto social y termina en la población.

La complejidad de los temas y de las relaciones entre los diferentes actores sociales involucrados en el desafío del desarrollo implican, periodísticamente, hablar de nuevas y también complejas formas de recolección de datos que permitan avalar la más apropiada presentación del problema y ampliar el espectro investigativo de las búsquedas de soluciones.

Son cinco los aspectos fundamentales para que se construya un periodismo que no se quiere limitado a la “cultura de la denuncia” que, por saturante, corre el riesgo de tornarse improductiva y, por eso, muchas veces una fuerza que en vez de movilizar, suele paralizar los ideales de co-responsabilidad social:

1 - Diagnosticar con la mayor exactitud posible los problemas que van a ser investigados.

2.- Escuchar las voces de los directamente afectados, ampliando el trabajo de campo para la recolección de informaciones, sentimientos, ideas y alternativas;

3 - Analizar e informar sobre experiencias exitosas y no exitosas de intervención pública en las áreas relevantes para la comprensión de los desafíos y para la promoción de la equidad;

4 - Supervisar las responsabilidades por parte de los distintos segmentos de la sociedad y cuestionar las omisiones

5 - Hacer el seguimiento de los temas, disminuyendo la distancia entre la memoria corta del periodismo y el proceso lento y continuo de las reformas sociales, marco para que cada denuncia se convierta en cubrimiento sistemático de prensa.

 

La «Investigación de Soluciones» como práctica de contraste entre las denunciasy los programas y proyectos que se presentan como fuerzas de cambio debe recurrir a diferentes fuentes como, por ejemplo, las prácticas populares, las opiniones de expertos y las de a quienes, por sus cargos públicos, les compete tomar decisiones políticas.

El contraste entre las posiciones es lo que permite al periodista poner en evidencia las omisiones y , en consecuencia, provocar e inspirar mayor movilización social.

Además, ubicar y definir las responsabilidades de cada actor social y – en la misma medida - investigar las soluciones que éstos aporten permite una más completa comprensión del movimiento de los actores en su complejidad de sentidos.

El desarrollo de una cultura de «Investigación de Soluciones» permite a la vez que el periodista no sea sólo receptor de denuncias sino también vehículo mediador de las prácticas y reflexiones que la misma sociedad aporta para la promoción de los cambios.

 

 PERSPECTIVAS PARA LA CALIDAD DE LA  INFORMACIÓN: 

¿Qué y cómo deben hacer los periodistas, medios, universidades, agremiaciones y las fuentes civiles y gubernamentales para el mejoramiento de la información?

La «Investigación de Soluciones» implica mejorar la calidad de la información. Esto depende a su vez de factores que condicionan el trabajo periodístico y que pueden optimizarse con recomendaciones a los diversos actores del escenario social.

Un periodista que cubre temas sociales en cualquier país de América Latina tiene que ser un experto en estadísticas para sumergirse en los números; un explorador para conocer la realidad y un político para conseguir la primera página.

En el camino, enfrenta una serie de dificultades: la falta de capacitación y conocimiento del tema; el incipiente interés de los medios en esa área, así como el difícil acceso y la cuestionable credibilidad de las fuentes de información estadística.

Los medios y los periodistas deben adquirir conciencia de la importancia de los temas sociales para convertirlos en una prioridad editorial, reflejada tanto en espacio como en recursos necesarios para la investigación apropiada.

 Deben percibir que, siendo estos temas los de mayor interés de la población, su buen cubrimiento asegura prestigio y credibilidad, con nítidos reflejos en los aspectos comerciales de venta directa y de anuncios. Además deben mirar a los lectores o audiencia no solamente como clientes sino como personas o grupos de personas con los cuales están tejiendo un universo de sentidos y significados para la construcción del presente y del futuro.

El cambio de cultura periodística que se pretende, exige que el tratamiento de los temas sociales sea tan atractivo como el de los temas políticos, deportivos y de actualidad, por ejemplo. Es, por tanto, estratégico que el acercamiento a estos temas no sea sólo a través de las denuncias (imprescindibles), sino también de las propuestas de soluciones y del diagnóstico de omisiones.

Así, se logra presentar una investigación de mejor calidad y al mismo tiempo se evita el sensacionalismo.

La importancia de la capacitación en temas sociales, considerando que éstos son temas de relevancia para la nueva agenda pública, radica en la entrega a los medios y a los periodistas de herramientas que les permiten ofrecer una visión más objetiva y cercana a la realidad y al orden mundial globalizado.

Así, los medios de comunicación deben estimular y brindar el espacio y el tiempo para que los periodistas se capaciten. Deben entender que el contraste de denuncias y soluciones no es y no puede ser una cuestión de estilo periodístico personal, sino una nueva mirada sobre el papel de los medios como instrumentos «educativos».

Este debate y esta práctica deben desarrollarse también en las agremiaciones patronales y laborales, además de las escuelas de periodismo.

La relación con las fuentes

Existe un vacío informativo en los temas sociales, que se explica por un desconocimiento de los periodistas y por la desconfianza que el profesional tiene en las fuentes oficiales de estadísticas, desconfianza que también alimentan los actores sociales con relación a los intereses del periodista y de su medio.

Para enfrentar estos problemas, logrando mayor profundidad investigativa, es necesario ampliar las relaciones con las fuentes locales, y transmitirles la inquietud por conocer la temática social, de manera que haya un compromiso de trabajo mutuamente complementario. Esto no debe implicar una limitación para la independencia periodística o la imparcialidad frente a los intereses específicos de los segmentos sociales - fundamentos para la práctica del buen periodismo.

La diversidad de fuentes y una más incisiva investigación de campo, permite que el trabajo no sólo sea un periodismo de dichos sino de hechos y que se logre una «humanización de la información». En otras palabras, más visitas al terreno, más análisis directo de documentos, más consultas, más preguntas a mandos medios y a usuarios y menos transmisión de declaraciones o boletines de dirigentes oficiales o de cualquier clase.

Tal diversidad de fuentes debe considerar, en lo posible, las experiencias de otros países, exitosas o no, produciendo una visión comparativa y un sentido global y, por lo tanto, enriqueciendo la información. En este sentido, la Internet es una herramienta esencial cuyo acceso debe ser cada vez más - y urgentemente - facilitado a los periodistas. Las fuentes gubernamentales deben democratizar el acceso tanto a la información estadística sobre temas sociales (que es un bien público) como a los técnicos/especialistas responsables de las políticas públicas.

Las fuentes civiles, por su parte, deben comprender la importancia de organizar mejor la información sobre sus trabajos y acciones, así como estar preparados para un diálogo profesional con los medios y con los periodistas, institucionalizando en sus proyectos o estudios el aspecto comunicacional.

Las universidades deben ampliar el trabajo de campo de los estudiantes de comunicación y profundizar en la enseñanza de materias económicas, sociales y estadísticas. Deben también atender la actualización de los periodistas en ejercicio, mediante convenios con los medios.

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