Seminario-Taller: Responsabilidad Ambiental y Gestión del Riesgo con Joaquín Fernández Sánchez
13 de Octubre de 2016

Seminario-Taller: Responsabilidad Ambiental y Gestión del Riesgo con Joaquín Fernández Sánchez

El taller dictado por el maestro Joaquín Fernández se centró en encontrar las claves para ejercer un periodismo ambiental responsable e informado.
Mónica Oblitas.

FUNDACIÓN NUEVO PERIODISMO IBEROAMERICANO – FNPI

EL BANCO DE DESARROLLO DE AMÉRICA LATINA - CAF

CON EL APOYO DE

LA UNIVERSIDAD CATÓLICA BOLIVIANASAN PABLO, EL DIARIO PÁGINA SIETE Y CONSERVACIÓN INTERNACIONAL

Seminario-Taller: Responsabilidad Ambiental y Gestión de Riesgo

con Joaquín Fernández (España)

La Paz, Bolivia, 2 al 5 de agosto de 2011.

Maestro: Actualmente es el redactor jefe del Área de Sociedad en Radio Nacional de España (RNE). Igualmente dirigió en esa emisora varios programas de cultura ecológica: "Zona Verde", "Mundo Rural" y "Reserva Natural". Por esta labor recibió varios premios, entre ellos el Premio Nacional de Periodismo Ambiental (1994) y el Premio Italia de Radio (convocatoria internacional en el apartado de ecología) por el reportaje "Salvemos Doñana" (1990).  Ha colaborado además en numerosas publicaciones como "Ecología y Sociedad", "Diario 16", "Natura", entre otros.

Fue el primer presidente fundador de la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA). Como escritor ha publicado uno docena de libros, entre otros: "Periodismo ambiental en España", "Dos siglos de periodismo ambiental", "Historia de los parques nacionales", "El ecologismo español", "Educación ambiental en España 1800-1975”.

Expertos invitados:

Gustavo Wilches-Chaux

Estudió Derecho y Ciencias Políticas y Sociales en la Universidad del Cauca,  donde se graduó en 1977 con una tesis laureada sobre Derecho Ambiental.  Entre 1994 y 1996 dirigió la Corporación NASA KIWE, creada por el gobierno nacional para acompañar a las comunidades y a los ecosistemas afectados por el terremoto de Tierradentro. El análisis de esa experiencia se encuentra en el libro "En el borde del caos", escrito por Wilches con el apoyo del Fondo Nacional Ambiental y de la Fundación para la Comunicación Popular FUNCOP CAUCA, y publicado por la Casa Pensar de la Universidad Javeriana en el año 2000. Wilches-Chaux fue el primer director del Ecofondo, dirigió la Fundación para la Comunicación FUNCOP CAUCA en Popayán y es uno de los miembros fundadores de LA RED (Red de Estudios Sociales sobre Desastres en América Latina).

Actualmente trabaja como consultor independiente, profesor universitario y escritor. Entre los más de veinte libros que ha  publicado desatacan los siguientes: "La letra con risa entra", "¿Y qué es eso, Desarrollo Sostenible?", "Auge, Caída y Levantada de Felipe Pinillo, Mecánico y Soldador" (Guía de LA RED para la Gestión Social del Riesgo), "Manual para Enamorar a las Cañadas", "De nuestros deberes para con la vida" y "¡Ni de Riesgos!" (Herramientas Sociales para la Gestión del Riesgo).

Martha Castillo

Ejecutiva principal del Programa Latinoamericano de Carbono y Energías Limpias Alternativas – PLAC+e encargada de la originación de nuevos proyectos elegibles al mercado internacional del Carbono. Economista de la Universidad de los Andes y máster en Economía Ambiental y Recursos Naturales de la Universidad de Maryland. Investigadora del Centro de Estudios para el Desarrollo Económico – CEDE, Universidad de los Andes.  Consultora y asesora del Ministerio del Medio Ambiente de Colombia en el Grupo de Análisis Económico y Financiero y para la Implementación de Instrumentos Económicos para el Control de la Contaminación y otros mecanismos financieros. Coordinadora del Grupo de Mitigación del Cambio Climático, encargado de la implementación nacional de Protocolo de Kyoto del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. Negociadora principal de la delegación de Colombia para los instrumentos de Kyoto ante las instancias de Naciones Unidas.

Mauricio Garrón

Ejecutivo Principal de Energía de la CAF. Economista y Máster en Economía Internacional de la Universidad Católica de Lovaina, fue Director de Planificación y Proyectos en la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), Consultor del Banco Interamericano de Desarrollo, Director de Normas y Control Técnico del Ministerio de Energía y Asesor de Energía en el Ministerio de Hacienda en Bolivia. Es orador frecuente en foros y seminarios y ha realizado varias publicaciones en medios especializados.

Palabras clave:

Cambio climático, gestión del riesgo, amenaza, vulnerabilidad, preparación, respuesta.

“Conocer el riesgo, clave para un periodismo ambiental responsable”

Relatora: Mónica Oblitas Z.

El taller dictado por el maestro Joaquín Fernández se centró en encontrar las claves para ejercer un periodismo ambiental responsable e informado, que sepa priorizar el impacto de las noticias y acercarlas a la gente, sobre todo cuando éstas involucran fenómenos naturales. Se dieron las herramientas para conocer lo que es la gestión de riesgo, la problemática del cambio climático en sus diferentes ejes y se analizaron las estrategias para hacer de una noticia ambiental, un tema atractivo dentro de una redacción y en igualdad con titulares políticos o económicos, sin necesidad de apelar al sensacionalismo.

Además, gracias al intercambio de experiencias entre los periodistas de Colombia, Argentina, Panamá, Brasil, Venezuela y Bolivia, se abrieron perspectivas de abordaje diferentes en realidades globales, como la energía nuclear y otras opciones de energías renovables, no tan conocidas en algunos países de América Latina.

Gustavo Wilches-Chaux, experto colombiano en temas ambientales y gestión del riesgo, se encargó de abrir el programa con una presentación acerca de la gestión de desastres en la región, mientras que los expertos de la CAF, Martha Castillo y Mauricio Garrón, hablaron acerca de las emisiones y cambio climático, y las energías renovables respectivamente.

Como parte del programa, los periodistas asistentes al taller realizaron un recorrido por las zonas más inestables topográficamente de la ciudad de La Paz y llegaron hasta la zona de Callapa, donde el 27 de febrero de 2011 ocurrió un deslizamiento que afectó a más de 6.000 personas, la mayoría de las cuales todavía siguen en campamentos de refugiados, pero que no cobró ninguna víctima mortal.

Los periodistas también conocieron el Valle de la Luna, zona turística con una topografía muy peculiar. Posteriormente, Joaquín Fernández analizó las crónicas que los periodistas escribieron de la experiencia, haciendo las recomendaciones finales que se incluyen en esta relatoría.   

Dentro de las conclusiones fundamentales, está la obligación del periodista ambiental de conocer la importancia de la gestión del riesgo para informar responsablemente a la población durante un desastre. También la necesidad de una continua formación en temas relacionados con el cambio climático, con las políticas que se desarrollan en el contexto y con la realidad ambiental de otros países de la región.

Desarrollo, valores y seguridad territorial

De acuerdo al experto Gustavo Wilches-Chaux, la dinámica del entorno en que vivimos está marcada por nuestra condición de urbanos, “formamos costras que van avanzando con la ciudad; en la Habana esto se clasifica como estática milagrosa”, explica el colombiano que se describe a sí mismo como sobreviviente de varios terremotos. El territorio, concepto entendido no solo como espacio físico sino como ser vivo, es el resultado de la confluencia de las dinámicas que se transforman al entrar en contacto unas con otras.

Uno de los elementos complejos para el reasentamiento de ciertas comunidades afectadas por desastres, megaproyectos o violencia, por ejemplo, es el afectivo y simbólico, que muchas veces no es tomado en cuenta. “Es importante la herencia de carga simbólica en distintas generaciones y eso pesa mucho en el desplazamiento de las comunidades”, dice Wilches-Chaux.

La seguridad territorial y ecológica no puede garantizarse a los seres humanos si no se garantiza a los ecosistemas y viceversa, pero es importante tomar en cuenta que “el aguacero es una amenaza cuando el techo tiene goteras. La condición de amenaza es la condición del techo, no el aguacero”. Para evitar la amenaza es necesario crear condiciones que propicien el pleno desarrollo de las capacidades humanas y las fortalezcan.

La seguridad ecológica es la capacidad de los sistemas de ofrecer servicios como el agua; un ecosistema sano debe tener la facultad de absorber sus desastres. Todos los desastres se anuncian y se repiten; es muy raro un desastre inédito.

La seguridad social, que incluye el derecho a la salud, a la vivienda, y a la educación, se vulnera cuando un ecosistema pierde la facultad de dar servicios (agua por ejemplo). “El derecho a la vivienda no es sólo la casa si el suelo ha perdido la facultad de sostenerla”, grafica Wilches-Chaux.

Además de ello están la seguridad económica, la seguridad energética, la seguridad jurídica e institucional. También la soberanía y la seguridad alimentaria. Todas éstas constituyen clavos que sujetan una hamaca, y el debilitamiento de cualquiera de estos clavos afecta a la sociedad, especialmente a las mujeres y también a los niños. Es fundamental permitir que la gente reconozca sus capacidades y para ello es necesario explicar los temas relacionados al cambio climático de una manera clara.

Wilches-Chaux explica la diferencia entre resistencia y resiliencia a través de la metáfora de una telaraña, entendida como la combinación de cultura y ecosistema. La resistencia es la capacidad de la telaraña para aguantar un balonazo (sequía, inundación, etc.) La resiliencia es la capacidad de la araña para poder tejer su telaraña de nuevo cuando ésta se rompe. “Hay que fortalecer a la araña, no construirle su telaraña, necesita ayuda, pero esta ayuda no puede aplastar a la araña”.

El que un periodista ambiental sea a veces de manera injusta el mensajero de las malas noticias, tiene que ver con la manera en cómo se entregan esas noticias. Puede hacerse sin quitarle la gravedad a la amenaza y al riesgo, pero buscando que la manera en que se transmiten puedan hacer más fuerte a la persona que está en situación de riesgo.

El periodismo ambiental debe ponerse en el papel del río o de la ladera. Los mal llamados desastres naturales son la respuesta de la naturaleza a las decisiones de los humanos, por ello hay que comenzar por quitarle a los desastres el apellido “natural”.

De acuerdo a Gustavo Wilches-Chaux, es importante que los periodistas sepan qué atribuir a la naturaleza y qué no. Además es necesario generar un sentido de proceso y buscar antecedentes para explicar el fenómeno.

Wilches-Chaux llama la atención acerca de que pocos son los periodistas que se acercan a la comunidad como fuente para preguntarle cómo actúa positivamente ante un determinado suceso. También alerta sobre la victimización de las personas que han sido afectadas por algún fenómeno, en que muchas veces caen los medios de comunicación.

En el caso particular de la ciudad de La Paz (aunque sucede también en otras urbes), vecinos que están asentados en terrenos fuera de norma y en alto grado de vulnerabilidad, se niegan a ser reubicados. De acuerdo a Wilches-Chaux, el Estado es cómplice en la construcción de esas ilegalidades, por lo que los periodistas deben estar alertas para, por ejemplo, alertar sobre las licencias de construcción. “También hay que tomar en cuenta que el cambio climático se ha convertido en un comodín para justificar muchas cosas ilegales”, dice Wilches-Chaux.

Fortalecer a los actores

Cada momento tiene una fuente; hay algunas fuentes técnicas y otros especialistas que hacen aportes externos, pero es importante la comunidad, que no tiene que ser vista sólo como víctima. Las comunidades que son afectadas por algún fenómeno, deben ser abordadas por los periodistas con sensibilidad y respeto, “a la gente no le gusta que la molesten, hay que ponerse en los zapatos de los afectados”, dice Wilches-Chaux, quien explica que la vulnerabilidad de una población se acentúa a medida que se va perdiendo la identidad, por lo que es fundamental fortalecer los saberes que esa comunidad atesora y que pueden ser usados como medidas de adaptación a los fenómenos naturales.

Entre los temas que Wilches-Chaux considera claves, está el conocer cómo funciona la comunidad, porque ello es importante también para informar sobre el cambio climático. “Una de las funciones del periodista es ayudar a la gente afectada por el desastre a que lo entienda como un proceso de largo plazo para encontrar responsables.”

En la actualidad la relación de las ciudades con la naturaleza no es de simbiosis sino de parasitismo, la ciudad en esencia es insostenible, mantener la vocación ambiental de los ecosistemas estratégicos se ha convertido en una carga, pero la armonía podría lograrse si la comunidad recibiera beneficios y los devolviera, como es el caso del uso del agua por ejemplo.

“Compitamos internacionalmente, pero garanticemos nuestro territorio: agua, resiliencia climática, seguridad alimentaria e identidad. El rating de competitividad de un país debería medirse en producción de agua per cápita, cobertura vegetal y diversidad de especies per cápita. Hay que tener mucho ojo con los clichés cuando se menciona a ‘municipios pobres’ y es necesario mirar las noticias en el contexto de ese territorio”.

¿Qué es gestión de riesgo?

La amenaza es básicamente todo lo que significa peligro para un territorio. Puede ser natural como un terremoto, huracán o inundación, pero es considerada una amenaza cuando afecta un territorio vulnerable donde los afectados pueden ser los humanos o la biodiversidad. Es importante señalar que se debe decir amenaza natural o de origen natural, pero no desastre natural.

Entre los distintos orígenes de esa amenaza que se manifiesta en los ecosistemas, directa o indirectamente, está la intervención humana que facilita las condiciones para un deslizamiento, por ejemplo, o la contaminación ambiental. El otro factor es la vulnerabilidad en sí del territorio.

Un desastre es un riesgo no manejado, por ello es importante, como periodistas ambientales,  no centrarnos en el desastre sino en el riesgo. Al estar centrados en este eje, se puede ahondar en las raíces de ese desastre en particular e intentar prevenir otro.

Otro aspecto importante en la gestión de riesgo son las medidas de adaptación, como son las construcciones resistentes a un sismo (no antisísmicas, porque el sismo no se puede evitar sino sismo-resistentes).

“Generalmente detrás de todos los mitos hay una sabiduría ecológica muy importante que se ha transmitido de generación en generación”, dice Wilches-Chaux. “En nuestros países la gente se las arregla a pesar del Estado. La

gente que tiene contacto con la tierra tiene una percepción que se distorsiona en los ámbitos burocráticos. La mejor gestión de riesgo es una buena gestión ambiental.” En la medida  que la gestión de riesgo se ha  tecnocratizado, ha ido perdiendo su esencia y en lugar de fortalecer a la gente la ha hecho más vulnerable. La función del periodista es encontrar conexiones que no son perceptibles para otros.

“Hay veces en que lo importante no es cómo hacemos sino cómo las dejamos de hacer. Entendemos que la adaptación es sólo un chip, cuando en realidad es un deber que tiene que estar incluido en el presupuesto de un país. Hay quienes piensan que el cambio climático es una oportunidad para sacar plata a los gringos, pero no podemos depender de eso, no podemos esperar reparar desastres con la plata de otros. El planeta se salva solo, ha despertado su sistema inmunológico, trata de liberarse de una plaga, que somos nosotros, hay que buscar cómo apuntar la responsabilidad ética, pero el planeta se salva solo.”

Entender el cambio climático

Para ejercer un periodismo ambiental informado, es también importante entender el significado de los términos que se usa en la jerga climática, por lo que al final de este documento se incluye un glosario especializado. Martha Castillo, explicó que es un hecho que la injerencia del hombre aumenta la intensidad y frecuencia de los fenómenos climáticos.

Los gases de efecto invernadero (GEI) emitidos por el sector del transporte son los que más incidencia tienen. China, Estados Unidos y la Unión Europea emiten más del 50% de emisiones en todo el planeta. Otros factores sensibles son las energías, que siendo renovables deberían tener un rendimiento eficiente; además está el crecimiento de la frontera agrícola debido a los monocultivos, como la soya.

La Plataforma de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (UNFCC), tiene como una de sus prioridades lograr la estabilización de GEI. En 1994 se estableció que para el año 2000 debía emitirse la misma cantidad de GEI que en 1990. En 1995 se decide revisar esas metas, y se deriva en el mandato de Berlín (1997) que termina de negociarse en el Protocolo de Kyoto (PK).

El PK propone la reducción y el cambio de tendencias en las emisiones de GEI, pero cada país es soberano en decidir cómo reduce sus emisiones. El primer periodo de cumplimiento del PK es del 2008 a 2012 lo que significa que el PK no acaba, pero sí su primer periodo.

Para Martha Castillo es importante entender cómo contribuye América Latina en la emisión de GEI y en la generación de energía. Sólo el 5% de la energía primaria de América Latina se origina a partir de carbón, frente al 25% del resto del mundo.

América Latina es responsable del 12% de las emisiones mundiales. Sin embargo el 31% del cambio del uso de suelo para los monocultivos se da en esta región. La frontera agrícola se expande rápidamente. América Latina tiene sólo el 16% de proyectos de Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) a nivel mundial.

Respecto a este eje, para América Latina debe ser una prioridad lograr la participación del sector privado en la adaptación al cambio climático porque los Estados solos no pueden hacerle frente. Aunque la UNFCC permite crear espacios de discusión, quienes negocian son los gobiernos y depende mucho de la iniciativa gubernamental el involucrar a sectores privados.

Por su parte Mauricio Garrón, explica que el tema de las energías renovables es fundamental en cómo enfrenta América Latina la adaptación al cambio climático y el uso de una energía menos contaminante y más eficiente.

Dentro de las energías renovables, la hidroeléctrica y la eólica ocupan los primeros lugares, sin embargo en el caso de la energía eólica, en América Latina pocos lugares han sido estudiados a fondo para implementarla.

En total, 1.274 proyectos eólicos se encuentran en América Latina distribuidos entre Brasil, Argentina y Chile. Sólo un 23% de la energía en América Latina es renovable.

Según Mauricio Garrón, las energías verdes todavía no reemplazarán a las fósiles, sin embargo hay elementos interesantes que se están evaluando, como la energía verde de China. La demanda de la energía renovable es tanta que los precios van a ser cada vez más altos, pero este impacto no está siendo cuantificado en el mundo.

Cultura ecológica

Joaquín Fernández Sánchez  cree que sí debe existir el periodismo especializado. Eso es lo primero que deja en claro al iniciar  este taller. También asegura que el periodismo ambiental es el género más difícil, aunque sea mirado todavía como el “patito feo”, como dice en uno de sus libros.

Uno de los principales atractivos del periodismo ambiental es que es e un periodismo de conocimiento, de aprendizaje de manera continua contina, de actualidad y cosas nuevas, “los periodistas ambientales todos los días descubrimos el mundo, aunque parezca que todos los días hablamos del fin del mundo”, dice Fernández.

La cultura ecológica, término que Joaquín Fernández considera fundamental para el periodista ambiental, engloba más  de lo que antes se entendía.

Hoy las cuestiones ambientales son transversales y tienen aportaciones importantes para y desde todos los ámbitos; la sociedad, la economía, los medios. Aunque se pueda ser multidisciplinario, no puede decirse que no debe existir el periodismo especializado.

La investigación en periodismo ambiental es particularmente sensible, por lo que es necesario tener precaución respecto a lo que Joaquín Fernández denomina “inseguridad informativa”, que se genera a través de las fuentes conectadas con las redes sociales. Al ser más sencillo este acceso, las normas de la investigación se degradan. Para Fernández, con el abuso, el periodismo de investigación está en vías de desaparición.  Respecto al periodismo ambiental este género, contrariamente a lo que se cree, ya tiene antecedentes en el sigloXIX

Actualmente Fernández considera que los medios de comunicación, sobre todo los audiovisuales, hacen una sociología que él llama “barata y odiosa”. “Es el periodista que sale a la calle con el micrófono para hacer lo que se llama la sociología del taxista para que la crónica salga con dos tonterías, el testimonio de la gente es importante pero no siempre se encuentra ahí una respuesta válida y con argumento”, alerta Fernández.

Fukushima: Un asunto nuclear

El tema nuclear es fundamental en el periodismo ambiental, aunque no esté desarrollado todavía en América Latina. En la década de los 80, este género gira en torno al tema nuclear en Europa hasta que surge el cambio climático que compite con el tema nuclear. “Nada tiene tanta capacidad para generar titulares, miedo y sensación de caos, que lo nuclear. El sector nuclear siempre ha sido suspicaz y si engaña a los mismos organismos independientes de control, peor es aún con los medios. Nosotros mismos sufrimos el efecto contagio que los mismos medios crean, aunque a veces no sea para mal.”

El tema nuclear es constitutivo del periodismo ambiental desde el punto de vista positivo y negativo y demuestra las dificultades a las que debe enfrentarse el periodismo ambiental porque sigue siendo el tema más oscuro. Lo nuclear define un aspecto crucial en el periodismo ambiental; nada ha sido tan decisivo como este tema.

Sin embargo hay que tomar en cuenta que las alarmas alimentarias y sanitarias (la alarma alimentaria tienen una dimensión sanitaria siempre, pero no necesariamente a la inversa) pueden superar con creces  la alarma   de una crisis nuclear.

Una revolución “verde”

La forma en cómo se cubre un tema ambiental, depende mucho del medio de comunicación. Muchos se enfocan más en los momentos dramáticos que en averiguar los antecedentes del hecho. En cuanto sucede algún desastre, los medios se enfocan en las personas, pero no en averiguar antecedentes del hecho y generalmente la gran pregunta que surge entre la gente es: ¿Por qué? Es necesario dar una respuesta.

Joaquín Fernández advierte que hay que tener cuidado en cómo las mismas víctimas manejan la tragedia, y aunque las historias humanas aportan mucho, también producen cansancio en lectores, televidentes u oyentes.Hay que tener los ojos bien abiertos a los detalles.

La cobertura también depende del tipo de periodista, su trayectoria personal en el medio, sus circunstancias personales y también de lo que hacen otros medios. “Nos influimos unos a otros de manera decisiva”, dice Fernández.

El maestro critica que se considere al periodismo ambiental como un género emergente porque se tienen antecedentes de él desde hace un par de siglos. Para Fernández, “eso de pensar que la revolución ecológica es tirar la basura en su lugar es de ñoños, estamos en una fase distinta, estamos hablando de una revolución, como es el caso de los cambios en los modelos energéticos, la bibliografía que hay en relación al periodismo ambiental y lo ecológico es fabulosa”.

En el periodismo ambiental las fuentes son variadas, pero las principales son las Organizaciones No Gubernamentales (ONG). Cada una con su direccionamiento propio, denuncia hechos que son relevantes para el periodista y de los cuales puede surgir una noticia importante.

Los contactos personales son fundamentales; uno se debe a la fuente, tiene que cuidarla hasta el extremo. Un periodista sólo puede mimar a su fuente de dos maneras: a través de una relación o dándole protagonismo mediático. ¿Quién quiere hablar si no es para publicarlo? “Debo insistir en el tema de la confianza, hay que negociar con la persona para que pueda publicarse.”

Además es necesario buscar las mayores vías de acceso a administraciones y encontrar términos medios. “La agenda te saca de todos los apuros, es la clave. Y no hay que hacer un plan de trabajo en el momento del desastre, sino antes. Los temas no están vinculados a una sola persona, hay que trabajar en red”.

Durante el cubrimiento de cualquier hecho noticioso es necesario distinguir tres tiempos: antes, durante y después. Cada uno requiere de un tipo de estrategia diferente para ser cubierto. “Percibo en América Latina que el periodista es más ‘salvamundos’, que el periodista ambiental tiene esa tendencia, precisamente por lo que está en juego. Ningún otro periodismo se preocupa de mantener un tono ético como el periodismo ambiental, a veces me hastía un poco, los medios de comunicación no han nacido para educar y si lo hacen es a pesar de ellos”.

Joaquín Fernández dice que toda información tiene fecha de caducidad y lo que rige es la novedad, pero eso no quiere decir que el periodista ambiental no pueda usar estrategias para poner nuevamente un tema sobre el tablero, debe saber gestionar y resaltar (si es necesario) que esa noticia ya se dio, pero que no se hizo nada al respecto. Fernández asegura que una de las carencias fundamentales del periodismo ambiental es la falta de seguimiento porque el medio generalmente no lo favorece. Salvo en casos muy llamativos, el seguimiento desaparece.    

Conceptos claros

Uno de los temas más complicados dentro del periodismo ambiental, es el aspecto ideológico, pero si se habla de desarrollo sostenible no tiene sentido hablar de derechas o izquierdas. El desarrollo sostenible será, según Fernández, la nueva manera de organizar la sociedad que en su día representaron el capitalismo, el socialismo o la socialdemocracia. Pero todavía no está claro si los cambios que se están haciendo son los necesarios para transformar la sociedad en esa dirección.

La estrategia fundamental es difundir información sin demasiada ambición, transmitir cosas fáciles de hacer, y exponer que si no se hacen también es por la desidia de la gente.

El desarrollo sostenible no debe ser sólo de comprensión sino de cumplimiento de las leyes y de fortalecimiento del Estado. Estos temas son tan complejos que pueden acobardar a cualquier gobierno, tomando en cuenta además que el delito ambiental es todavía bastante laxo respecto al delito penal a nivel general.

Si bien la situación de China, por ejemplo, provoca muchas preguntas como la situación de las responsabilidades climáticas, de acuerdo con Fernández eso no quita ninguna responsabilidad a los demás países aunque tengan cero emisiones de GEI.

El concepto de desarrollo sostenible todavía no tiene fuerza para contraponerse de una manera efectiva a otras ideas, ¿Para qué ha servido entonces? Muchos conceptos vinculados hoy al desarrollo sostenible tienen referencia de hace varios años atrás, la clave es pensar en las generaciones venideras.

¿Deben convertirse los periodistas ambientales en los predicadores de la buena nueva? “No, pero deben tener interés por ello y difundirla. En la cultura ecológica hay que dar palos y denunciar, pero también echar una mano.” Es necesario que los periodistas ambientales pongan claro los conceptos. La apuesta del mundo de la ciencia para solventar desde su ámbito los problemas ecológicos es de tal envergadura que puede ser fuente de nuevas noticias.

“La conclusión final es que podemos debatir muchas cosas, muchas estrategias, organizar la redacción, pero en resumen hay que ser un buen profesional, manejar las herramientas, saber dónde están, utilizarlas en el momento oportuno. Se puede hacer seminarios, escribir libros, pero como en los mandamientos esto se resume en que hay que ser buen profesional, responsable y honesto. Para ser buen periodista te tiene que gustar la profesión. Hay un resorte que te invita a moverte, a meterte en todos los sitios, es el feeling periodístico”, concluye Joaquín Fernández

Temas claves en el desarrollo sostenible

1.- Energías renovables. Ninguna otra propuesta entra tanto en los parámetros del desarrollo sostenible como las energías renovables. El cambio en los modelos energéticos de las energías renovables es de tanta importancia que nadie lo habría pensado hace 10 años, y se está desarrollando de una manera diferente a lo que los ecologistas han propuesto.

2.- Cultura del reciclaje. No es nada nuevo, ya se hacía reciclaje en el siglo XVIII, aunque no haya sido aplicado como lo conocemos hoy.

3.- Tratamientos de los materiales. Reducción de su uso, conciencia absoluta de que son limitados. El desarrollo sostenible favorece una nueva manera de abordar el uso de los materiales e impulsa la creación de nuevos materiales con mayor rendimiento energético.

4.- Depuración del agua. El agua representa el recurso de la vida, todos los avances en la depuración de agua son fundamentales.

5.- Transporte público. Se han introducido nuevos conceptos.

6.- Tecnologías de comunicación que enlazan con desarrollo sostenible.

7.- Agricultura ecológica. Este es un factor complicado, por ejemplo con los transgénicos, cuando determinadas alternativas son escandalosamente rentables, la diferencia de poderes es absurda.

8.- Labores con tecnologías avanzadas, recuperación de patrimonio cultural y artístico combinado con el patrimonio natural.

9.- Implantación de políticas de compensación.

10.- Turismo rural. Recuperar patrimonio arquitectónico y cultural como la gastronomía, por ejemplo. Recuperación de oficios por parte de la población joven.

11.- Política de recuperación de especies y espacios. Hay antecedentes importantes. Una cosa es sólo proteger y la otra hacer un diagnóstico del lugar.

12.- Recuperación de suelos contaminados y suelos industriales. Todas las políticas de reducción de emisiones han generado grandes cambios.

13.- Desarrollo de tecnologías verdes.

14.- Cultura ecológica en el mundo del arte, plataforma importante pero abandonada por el periodismo ambiental. El desarrollo sostenible es el mundo de la arquitectura; no hay ningún otro sector que predique la buena nueva como el sector de la arquitectura, “si nos detenemos a analizar hay una revolución absoluta, el mero hecho de un edificio autosuficiente energéticamente es un ejemplo, el reciclaje, el abastecimiento y tratamiento de agua, la desalinización de agua, etc. Esta cultura puede resolver grandes problemas.”

¿Cómo actuar ante una situación de riesgo?

Antes:

- Buscar bibliografía, contactar organismos de seguridad y protección civil y conocer la economía informal y la estructura del Estado, en función de ello puede analizarse la respuesta de organismos, inversiones, etc.  Se debe saber qué tipo de redes técnicas de seguimiento existen en cualquier evento. La manera de afrontar estos recursos tiene que ver con la estructura de un país, si estamos en un país como Bolivia donde el 70% es de economía informal, hay que analizar de dónde salen los recursos, este es un tema crucial que hay que tomar en cuenta en el caso de hacer una cobertura en otro país.

- El periodista experto, o con más conocimiento sobre el tema, debe liderar las tareas informativas del equipo.

- Buscar contactos y fuentes en ONG y embajadas.  

- Buscar intérpretes especializados que descifren los conocimientos técnicos.

- Es importante la divulgación de avances técnicos que palien los efectos de los desastres.

- Contactar departamentos universitarios y centros de investigación.

- Contactar con las Juntas Vecinales.

Durante:

- Buscar un psicólogo, fuente que sabe interpretar los estados de ánimo de los afectados y que es un recurso relativamente nuevo. En el caso de medios audiovisuales es un recurso importante. Puede utilizarse también después del suceso.

- Contactar a las autoridades locales.

- Las redes sociales, como Twitter, sirven en todas las fases. 

- Hay que crear una red de apoyo en las redacciones y aprovechar a los compañeros como fuentes.

- Es necesaria la presencia en el lugar de los hechos para hablar con los protagonistas.

- Hay que hacer seguimiento de los medios de comunicación del país donde ocurre el evento.

- Se debe contactar con ONGs antes, durante y después.

Después: 

- Contactar consulados, embajadas, ONGs y redes sociales. 

- Es importante que cuando el suceso ocurre fuera del país de origen del periodista, éste pueda recurrir a todos los profesionales, emisoras, etc.

- Es importante revisar el tema de las pólizas de seguros.

Glosario

UNFCC: Plataforma de las Naciones Unidas para el Cambio Climático.

COP: Conferencia de las Partes. Las partes se reúnen anualmente en la Conferencia sobre el Cambio Climático.

SBTSA: Plenaria de Clausura del Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico.

Protocolo de Kioto: En 1997, varios gobiernos acordaron el PK (llamado así por la ciudad donde se firmó el acuerdo). Este entró en vigencia el 16 de febrero de 2005. Actualmente 166 países se han adherido al Protocolo. Estados Unidos todavía queda fuera del acuerdo. La meta es reducir en un 5,2% las emisiones de GEI respecto de los valores de 1990. Ésta debería ser alcanzada hasta el 2012.

Gases de Efecto Invernadero (GEI): Se denominan gases de efecto invernadero (GEI) a los gases cuya presencia en la atmósfera contribuye al efecto invernadero. El metano está aumentando debido a la actividad humana. La deforestación ha reducido la cantidad de dióxido de carbono retenida en materia orgánica, contribuyendo así al aumento del efecto invernadero.

Efecto Invernadero: Es el fenómeno por el cual determinados gases, que son componentes de la atmósfera planetaria, retienen parte de la energía que el suelo emite por haber sido calentado por la radiación solar. El efecto invernadero se está viendo acentuado en la Tierra por la emisión de ciertos gases, como el dióxido de carbono y el metano, debido a la actividad económica humana.

Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL): Este mecanismo, incluido dentro del PK, permite que los países industrializados, mediante la compra de Créditos de Carbono (CERs), financien parcial o íntegramente proyectos que reduzcan emisiones de GEI o sumideros que cumplan el mismo objetivo, en territorios de países que no tienen metas de reducción de emisiones, como es el caso de Bolivia.

REDD: Programa de Reducción de Emisiones de Carbono causadas por la Deforestación y la Degradación de los Bosques (REDD, por sus siglas en inglés).

Créditos de Carbono (CERs): Son unidades generadas a partir de proyectos del MDL. Cada CERs o bono de carbono corresponde a una tonelada de dióxido de carbono. Estas unidades son intercambiables con las demás unidades que generan otros convenios del PK, pudiendo utilizarse para justificar parcialmente el cumplimiento de los compromisos cuantitativos de reducción o limitación de GEI de los países del Anexo I (los países desarrollados), o pudiendo transferirlas en el comercio internacional de emisiones establecido por el artículo 17 del PK.

Mercado de Carbono: Es el sistema de comercio a través del cual los gobiernos, empresas o individuos pueden vender o adquirir CERs.

CO2: El dióxido de carbono es el principal gas de efecto invernadero producido por el hombre. Desde 1970 a 2002 su emisión aumentó en un 80%.

Recomendaciones para coberturas y seguimiento

 -El periodista debe tener información previa general sobre la predisposición de su país o región a ciertos desastres naturales. ¿Qué puede pasar aquí?

-El periodista dispondrá además de un mínimo background sobre lo que ya ha pasado y cómo se reaccionó.

-Parecen imprescindibles algunos conocimientos sobre  legislación, planes de emergencia, recomendaciones de organismos internacionales, etc. de cada país.

Puesto que los efectos de los desastres se agrandan con incorrectas políticas ambientales debe hacerse especial seguimiento de aquéllas que más incidan en ellos.

-Igualmente es preciso un seguimiento minucioso de las primeras atenciones a las víctimas que deberá extenderse posteriormente el tiempo que sea preciso.

-Quizás cupiera hablar de respuestas profesionales diferenciadas en función del tipo de desastre.

-Las labores de reconstrucción posteriores al desastre suelen prolongarse mucho en el tiempo. ¿Cómo evitar que la noticia se apague?

-En las críticas a gobiernos o instituciones por su respuesta ante el desastre quizás el periodista debería medir los tiempos.

-Merece especial atención al respecto el juego político interesado que pretende rentabilizar el desastre.

-Los colectivos de afectados que en ocasiones se constituyen para defender mejor sus intereses y reivindicaciones merecen especial atención.

-El periodismo de seguimiento está reñido con el ciclo vital de la noticia que es cada vez más corto. ¿Cómo encontrar el equilibrio?

-En relación con lo anterior, es evidente que la insistencia produce fatiga informativa y reacciones de rechazo que podrían ser perniciosas para el medio.

-Las nuevas tecnologías permiten que cualquier ciudadano disponga de imágenes o testimonios valiosos sobre un suceso. Es imprescindible una red de cómplices.

-Algunos países disponen de colectivos de sicólogos para ayudar a los afectados. Debe tenerse en cuenta que los medios son decisivos en la creación de estados de ánimo.

-Hay desastres naturales  (incendios forestales, por ejemplo) causados o agravados por el ser humano. Hay que tomar en cuenta el llamado factor contagio de la información,. A veces, la información sobre incendios puede producir nuevos incendios, del mismo modo que la insistencia en noticias sobre suicidios puede influir en determinadas conductas.

 

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