Revista digital Nonada crea formas de resistencia ante la censura en Brasil desde un periodismo cultural de cercanía

Revista digital Nonada crea formas de resistencia ante la censura en Brasil desde un periodismo cultural de cercanía

El medio independiente busca dar visibilidad y apoyo a artistas que sufren censura, al tiempo que explora formas innovadoras de financiar el periodismo cultural con recursos públicos.

La revista digital Nonada cumplió 11 años de cubrir cultura y políticas públicas al sur de Brasil.
César López Linares

En junio de 2019, policías militares interrumpieron la realización del festival “Facada Fest”, un evento en la ciudad de Belém, en el estado brasileño de Pará, que había sido organizado por colectivos culturales independientes que buscaban hacer protesta social y levantar debates sociales a través de la música de bandas de punk y hardcore.

Los agentes forzaron la cancelación del festival luego de varias semanas en las que funcionarios simpatizantes del presidente Jair Bolsonaro atacaron y descalificaron el evento en redes sociales por considerarlo provocativo. La suspensión del “Facada Fest” fue interpretado por la comunidad cultural de Brasil como un acto de censura y conservadurismo, los cuales se han venido acentuando durante la administración actual.

“A partir de 2017 comenzamos a percibir más fuerte la censura, una censura que no es la de la época de la dictadura, sino un regreso a la restricción de la libertad de expresión de los artistas”, dijo a Fundación Gabo el periodista Rafael Gloria. “Eso se ha reflejado en varias áreas, en el periodismo, pero también en la cultura y en el arte. Y el arte y la cultura, que son un campo tan vasto y normalmente progresista, sufren bastante”.

Gloria es director y fundador de la revista digital independiente sobre cultura Nonada, la cual, tras la cancelación del “Facada Fest”, inició un proyecto de mapeo y registro de ese y otros casos de censura que siguieron aconteciendo en todo Brasil. Así surgió, ese mismo año, el Observatório de Censura à Arte (Observatorio de la Censura en el Arte).

La iniciativa ha servido como una forma de resistencia ante el autoritarismo desde el periodismo. El Observatório ha compilado, verificado y catalogado más de 60 actos de censura en la cultura y las artes en Brasil y de este se han desprendido decenas de reportajes e investigaciones publicadas en Nonada. 

A poco más de dos años del lanzamiento del Observatório, la revista digital planea expandirlo con la creación de un boletín que busca elevar la conversación sobre políticas públicas de cultura en Brasil, al tiempo que pretende dar espacio y apoyo de distintos tipos a artistas que sufren ataques y censura.

 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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El proyecto de boletín, al que planean llamar “Galeria de Direitos” (Galería de Derechos), surgió a raíz de una serie de mentorías que Nonada recibió de la periodista y maestra de la Fundación Gabo, Olga Lucía Lozano, como parte del programa “Innovación y Periodismo Local”, realizado en alianza con Google News Initiative en 2021, con el fin de reforzar su modelo de negocio.

“Entre nuestra audiencia tenemos a una comunidad de artistas que conocemos, que están alrededor de Nonada. La idea es que la newsletter sea un espacio para ellos, para tener encuentros virtuales y también la idea es darles acompañamiento, traer psicólogos para su salud mental y también orientar a los artistas que lo necesitan, o que sufren continuamente violencia”, adelantó Gloria.

Nonada, con sede en Porto Alegre, la capital de Rio Grande do Sul (el estado más al sur de Brasil), tiene una trayectoria de 11 años cubriendo no solo las manifestaciones culturales locales, sino también las políticas públicas alrededor de éstas, algo poco común para las publicaciones culturales de Brasil, según su director.

La revista, cuyo nombre hace alusión a la primera y última palabra del libro Grande Sertão: Veredas, del escritor João Guimarães Rosa, se inició como un espacio independiente creado por Gloria cuando era estudiante para escribir sobre cultura. 

En 2016 tomó forma de un colectivo de periodismo cultural que comenzó a hacer reportajes investigativos y a ganar audiencia. Fue hasta 2019 que Gloria y la actual editora ​​del medio, Thaís Seganfredo, establecieron formalmente Nonada como una organización periodística con la intención de hacerla crecer y vivir de ella. 

Actualmente el equipo fijo del medio lo componen Gloria, Seganfredo y una becaria, aunque cuentan con una red de colaboradores y periodistas freelance, y ocasionalmente contratan más practicantes. Poco a poco, la revista digital se ha ganado un lugar entre la comunidad cultural de su estado y han conformado un público de nicho que es a la vez audiencia y fuente.

“Tenemos gran cercanía, proximidad con los artistas; entonces, muchas veces, nuestras agendas también son derivadas de las agendas de los artistas”, contó Gloria. “Me di cuenta de que los artistas no necesitan ser solo el objeto, sino participar activamente también en la construcción de un proyecto”.

 

“El Observatório de Censura fue una gran idea innovadora nuestra. No se había visto en Brasil otro proyecto igual. Posee esta importancia e impacto histórico de tener un registro de que en este periodo aquí en Brasil sucedió este tipo de censura”.

Rafael Gloria

Director de la revista digital Nonada

 

Con “Galeria de Direitos”, que se publicará quincenalmente y cuyo lanzamiento está planeado para el primer semestre de 2022, el equipo de Nonada espera fortalecer su periodismo de cercanía y servicio a la audiencia. Además de ofrecer apoyo psicológico y asesoría jurídica para los artistas, la newsletter servirá como un espacio para dar visibilidad a creaciones que no pudieron ser expuestas debido a la censura. 

“Este proyecto sería una forma de profundizar. Tendremos más presupuesto y más tiempo para hablar más profundamente con los artistas, porque el Observatório es una acción que es buena, pero es algo más cuantitativo. El proyecto nuevo podría apostar a hacer algo más cualitativo”, explicó.

De acuerdo con Gloria, el boletín también podría abrir el camino para la creación de nuevas fuentes de ingresos tanto para los artistas como para el propio medio, aunque todavía les falta definir una estrategia clara para monetizar el producto y poder compartir esas ganancias.

“Tenemos también esa idea de, en el futuro, con el crecimiento del proyecto, traer parte del financiamiento derivado de la suscripción de la newsletter también para los artistas, por ejemplo con exposiciones que ellos no pudieron colocar presencialmente, que podrían ser enviadas a los suscriptores como forma de recibir utilidades para los artistas”, dijo.

Para Gloria, el proyecto de newsletter tiene el potencial de convertirse en un modelo replicable y expandible a otros países de la región.

“Estamos pensando cómo hacer conexiones con otros países de América Latina, porque los intentos de censura son algo que no solo ocurre en Brasil. Es una idea para el futuro expandirlo también al español”, dijo.

 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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El periodismo, ¿un producto cultural?

A lo largo de sus 11 años de existencia, Nonada ha probado distintas formas de financiamiento en su búsqueda por ser un proyecto sostenible. Una de ellas es el crowdfunding. Actualmente el medio promueve una campaña de financiamiento colectivo a través de la plataforma brasileña Apoia.se que tiene por meta de recaudar R$12 mil (cerca de 2.150 dólares), de los cuales se han alcanzado, hasta noviembre de 2021, el 83.2 por ciento, R$ 9,980 (cerca de 1.700 dólares).

Con esta campaña. Nonada ha conseguido financiar, además de su operación y cobertura general, proyectos como el Observatório de Censura à Arte y un programa de becas a comunicadores negros y trans para la realización de reportajes con enfoque en políticas de diversidad cultural.

La siguiente meta de la campaña es obtener recursos para otro programa de becas, esta vez para investigar políticas públicas durante el gobierno de Bolsonaro y violaciones de derechos humanos contra artistas de zonas periféricas, mujeres, negros, con discapacidad y de las poblaciones LGBT+.

Nonada cuenta además con Riobaldo, su agencia de servicios culturales a terceros, a través de la cual ofrece producción de contenido para eventos e instituciones, servicios periodísticos y cursos y charlas. Gracias a esta agencia, el medio cubre la mayoría de sus gastos.

Sin embargo, en 2021 la revista digital encontró una forma innovadora de acceder a recursos adicionales, a través de financiamiento gubernamental. Nonada fue una de las organizaciones que se benefició este año de la Ley Aldir Blanc, una legislación del Gobierno brasileño para dar auxilio financiero al sector cultural y apoyar a los trabajadores de la cultura tras el impacto del aislamiento social por el coronavirus.

“Aquí en Brasil, durante la pandemia los artistas fueron muy afectados, los trabajadores de la cultura también. Hay una ley que ofrece financiamiento público. Conseguimos recursos como trabajadores de la cultura, realizando proyectos culturales”, explicó Gloria. “Estamos descubriendo esa capacidad de financiamiento público para financiar el periodismo cultural”.

Gracias a esos recursos, Nonada pudo llevar a cabo dos proyectos. Uno fue la revista Nonada – Sobre Viver de Cultura (Sobre Vivir de la Cultura), una publicación impresa lanzada en agosto de 2021 con un tiraje de mil ejemplares y que fue distribuida gratuitamente en centros culturales y comunitarios de Porto Alegre y ciudades aledañas. También está a la venta para quien quiera recibirla en cualquier parte de Brasil.

 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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El otro proyecto fue "Sons do Sul” (Sonidos del Sur), un especial multimedia que presenta una cartografía lingüística y un mapeo de las siete lenguas habladas en Rio Grande do Sul.

Si bien el periodismo no es considerado un producto cultural en Brasil, Nonada y otros medios culturales de ese país han logrado aprovechar los apoyos públicos a la cultura, lo que podría abrir opciones de sostenibilidad para otros medios que cubren temas culturales.

“Es una discusión interesante si el periodismo cultural también puede ser considerado un producto cultural”, dijo Gloria. “Existe esa división muy tenue entre cultura, proyecto cultural y periodismo cultural”. 

“Logramos crecer bastante entendiendo que las políticas públicas de cultura también deben ser un espacio de financiamiento para el periodismo cultural”, agregó. “Pienso que eso también es un área de innovación que debe ser discutida, porque el periodismo que hacemos es un periodismo público de investigación pública, de recursos públicos; entonces creo que ese tipo de periodismo también debe ser financiado públicamente”.

Tres contenidos para conocer a Nonada

  1. Observatório de Censura à Arte. Es uno de los productos emblemáticos de Nonada y del cual se han derivado múltiples coberturas que han visibilizado la censura en Brasil. Esta iniciativa ha dado a conocer a la revista digital en todo el país y América Latina.

  2. Dossiê Arte, Diversidade e Liberdade de Expressão. Se trata de una investigación que deriva en una reflexión sobre la historia de la censura a las producciones culturales brasileñas. El estudio muestra cómo el arte y la libertad de expresión se entrecruzan con temas afro religiosos, feministas y LGBT+.

  3. “Eu não sou índio, não existem índios no Brasil”. Uno de los artículos más leídos en toda la historia de Nonada es esta entrevista con el escritor indígena Daniel Munduruku.

Sobre este proyecto

La Fundación Gabo en alianza con Google News Initiative buscan descubrir, analizar y presentar las más valiosas iniciativas de innovación periodística que se están produciendo en Iberoamérica.

Puedes conocer más sobre esta iniciativa y compartir tus casos de innovación a través de este formulario

La selección de casos que se publican en este espacio está a cargo de Ismael Nafría (España), director de la revista National Geographic España, y Olga Lucía Lozano (Colombia), directora de En Modo P. La coordinación del proyecto desde la Fundación Gabo está a cargo de Karen De la Hoz, directora de comunicaciones.

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