La innovación en las redacciones desde perfiles no periodísticos a través del análisis de cinco ‘media labs’ iberoamericanos

La innovación en las redacciones desde perfiles no periodísticos a través del análisis de cinco ‘media labs’ iberoamericanos

Recogemos las principales conclusiones de un reciente estudio académico de investigación que profundiza en el funcionamiento de los laboratorios de innovación y la incorporación de perfiles no periodísticos, comparando los implementados en cinco medios de Iberoamérica: RTVE y El País (España), El Colombiano (Colombia), La Diaria (Uruguay) y Ojo Público (Perú)

Jose Antonio González Alba

Una de las soluciones que muchos medios periodísticos han adoptado para acoplarse mejor a la disrupción digital fue la puesta en marcha de laboratorios de innovación, o media labs. 

En un contexto de transformación, los medios periodísticos han de replantear estrategias editoriales para lograr la diferenciación respecto a otros creadores de contenido y también respecto a las plataformas tecnológicas, con las que convergen. Tal como se ha demostrado en estos últimos años, los medios, tanto tradicionales como nativos digitales, que mejor se han adaptado a la disrupción digital han sido aquellos que más han ensanchado dentro de sus organizaciones los espacios y procesos de difusión de la innovación.

En muchos casos dentro de las empresas periodísticas, la respuesta para hacer frente a los cambios derivados de la disrupción digital ha sido la puesta en marcha de estos laboratorios, consistentes en departamentos multidisciplinares que han incorporado perfiles profesionales procedentes no solo del periodismo, con vocación emprendedora y creativa. 

Un reciente estudio académico de investigación profundiza en el funcionamiento de estos laboratorios, comparando los implementados en cinco organizaciones periodísticas de Iberoamérica: RTVE y El País (España), El Colombiano (Colombia), La Diaria (Uruguay) y Ojo Público (Perú). 

 

Los media labs como punta de lanza de la innovación periodística 

Los procesos de transformación y adaptación que han ido acometiendo los medios periodísticos para operar en el nuevo contexto digital originaron la formación de los laboratorios periodísticos o media labs que tienen como principal cometido la creación y el desarrollo de innovaciones en productos editoriales, tecnologías o servicios que ofrezcan soluciones a necesidades detectadas, que promuevan la cultura innovadora dentro de las redacciones y refuercen la competitividad de esos medios periodísticos asociando su imagen de marca a la producción de narrativas innovadoras como atributo diferenciador

Las estructuras y las funciones de los media labs son muy variadas. En la mayoría de estos departamentos se llevan a cabo innovaciones ligadas a la labor informativa de los medios. Es decir, se trata de innovaciones en el proceso que persiguen incrementar las audiencias de los medios y, por tanto, están ligadas al uso de plataformas emergentes y el empleo de nuevas narrativas.

Sin embargo, los media labs también promueven la innovación en su sentido más transversal, combinando habilidades técnicas y creativas para desarrollar soluciones más allá de la innovación narrativa. Esas soluciones incluyen procesos de reorganización del trabajo, uso de nuevas tecnologías para desarrollar fórmulas de mejora de la distribución y el consumo de los contenidos, e incluso acciones comerciales y de marketing como parte de su estrategia de negocio.

Pero como características comunes de estas unidades de investigación, desarrollo e innovación dentro de los medios periodísticos destacan sobre todo dos: el carácter multidisciplinar por la procedencia de las personas que lo integran y el grado de autonomía y libertad de que gozan dentro de cada redacción como espacios que trabajan con unos objetivos y ritmos propios. 

Lo primero supone la necesidad de trabajar con diferentes perfiles profesionales, que no siempre son fáciles de encontrar en los medios por lo que la puesta en marcha de los laboratorios está modificando el perfil de competencias profesionales requerido hoy en día para formar parte de las redacciones de medios. Esa captación y retención de talentos sin duda se constituye como el principal elemento diferenciador de los medios periodísticos que cuentan en sus redacciones con laboratorios o departamentos de innovación.

En los últimos años, las intersecciones de la tecnología con la práctica profesional han desembocado en el nacimiento de nuevas especialidades, como el periodismo multimedia y el periodismo de datos, el periodismo inmersivo, el periodismo automatizado o robótico y el periodismo con dron, y otras nuevas especializaciones derivadas de las nuevas tecnologías. La Inteligencia Artificial (IA) se considera ya un recurso imprescindible en las redacciones, llegando a sustituir algunas de las tareas del periodista. 

En este contexto, la tendencia apunta a aumentar la colaboración entre los profesionales, facilitar el acceso al conocimiento cualificado, flexibilizar los flujos de trabajo y permitir la cooperación interdepartamental.

 

Resultados de las distintas innovaciones

El estudio persigue comprender cómo se fragua la innovación dentro de los laboratorios de medios periodísticos hispanohablantes, a partir del análisis de los procesos organizativos y los perfiles profesionales requeridos. Asimismo, evalúa la relación de las innovaciones introducidas con la existencia de perfiles no periodísticos dentro de esas unidades de trabajo dentro de las redacciones con el análisis del Laboratorio de Innovación Audiovisual de RTVE, Ojo Público; La Diaria; el LAB del diario El País y el Laboratorio de innovación del Grupo El Colombiano.

 

Los resultados evidencian la existencia de dos tipos de laboratorios: los concebidos para renovar los formatos narrativos de medios tradicionales, como son los casos de RTVELab, El País Lab o ECOLab, y los que nacen en medios jóvenes, que innovan en cualquier punto de la empresa e interactúan con públicos objetivos para generar nuevos proyectos, a veces independientes de la labor periodística y como mecanismo de conexión y participación con grupos de interés más próximos, como son los casos de OjoLab y de La Diaria Lab. En estos laboratorios son mayoritarios los perfiles no periodísticos, que aportan el potencial tecnológico-visual de las nuevas narrativas, extraen el máximo partido a los datos generados en las plataformas digitales y orientan con más precisión los nuevos productos a las necesidades del mercado.

En todos los laboratorios se llevan a cabo innovaciones ligadas a la labor informativa de los medios. Es decir, se trata de innovaciones en los productos y servicios informativos, en los formatos narrativos que intentan retener e incrementar las audiencias. Este tipo de innovación constituye la principal razón de ser de estas unidades organizativas. 

En cuanto a innovaciones relativas a productos y servicios ofrecidos, ECOLab resaltaba, por ejemplo, Parche Tek, un servicio informativo sobre tecnología para jóvenes (entre 16 y 22 años), con gran relevancia en la red social Tik Tok aunque de naturaleza transmedia, El País Lab un reportaje sobre la recuperación del quebrantahuesos en España, RTVE Lab la edición de una guía para orientar a personas que documenten crímenes de guerra o tragedias: La Diaria destacaba la apuesta La Diaria Libros, una propuesta de valor informativa co-creada con la comunidad de lectores empleando a la metodología design thinking, y Ojo Lab destacó como proyecto el impulso de espacios de encuentro presencial entre la audiencia más joven con la participación de cantantes de hip hop y artistas indígenas, entre otros ejemplos.

 

En cuanto a la innovación de procesos, se persigue fundamentalmente cambiar los hábitos de trabajo de los periodistas para que empleen nuevas metodologías y se apoyen en profesionales multidisciplinares en el desempeño de su actividad.

ECOLab, así, destaca la puesta en marcha de una ruta de la innovación organizativa para que todas las áreas aprendan cómo hacer una lluvia de ideas y un kit de herramientas para que apliquen las metodologías propias del design thinking y los jobs to be done en sus retos diarios. La Diaria Lab, por su parte, modificó la forma de cubrir las elecciones, generando desde un dispositivo estadístico y una aplicación para que 300 suscriptores y voluntarios puedan ser veedores del escrutinio primario, reportando en tiempo real, con lo que el medio puede aportar a la credibilidad del proceso electoral e ir adelantando posibles resultados. O en Ojo Lab con una introducción en la metodología de trabajo de los periodistas de nuevas rutinas como la gestión del estrés o el empleo del método canvas para la gestión de fondos en los proyectos periodísticos.

 

En cuanto a las innovaciones organizativas éstas son consustanciales a la implantación de los laboratorios, ya que supone la creación de un departamento específico cuya misión es promover las innovaciones. Los laboratorios, con su actividad, su ejemplo y su contacto estrecho con la redacción provocan cambios en la organización del trabajo al pasar de agrupaciones jerárquicas y funcionales a formas de trabajo horizontales y multidisciplinares enfocadas a la resolución de problemas. 

“Todas las personas que componen el departamento son multidisciplinares y capaces de una comprensión y operatividad suficiente en ámbitos diversos, técnicos y de contenido simultáneamente, algo que ni se fomenta ni se practica generalmente en otros los medios convencionales españoles”, destacan desde el Lab de RTVE.

En la innovación por procesos, La Diaria Lab da un paso adicional y experimenta así  con el uso de las tecnologías para generar nuevas estructuras organizativas con nuevas formas de organización mediante las DAO (Organización autónoma descentralizada) y su relación con las Defi (financiamiento descentralizado) “Estamos incursionando en las posibilidades que ofrece el blockchain para el periodismo, más allá de lo financiero”, dicen. 

 

Organización del trabajo en los labs

Los laboratorios son unidades organizativas independientes pero que mantienen relaciones estrechas con la redacción de los periódicos y el resto de los departamentos. 

Según los medios examinados se trabaja fundamentalmente por proyectos, con equipos multidisciplinares ad hoc en el que se van incorporando diferentes actores internos y externos para tener una visión holística y multidisciplinar de los retos que se afrontan. Estos grupos carecen de jerarquías y sus componentes cambian en función de los desafíos que se planteen. En este contexto la formación en nuevos métodos de trabajo se antoja imprescindible. 

En los tres laboratorios americanos los entrevistados explicitan la necesidad de la formación en design thinking. Los periodistas de redacción rotan por los proyectos y acaban trasladando su aprendizaje y los métodos empleados a sus rutinas periodísticas. Los laboratorios actúan como diseminadores de métodos y actitudes para el cambio continuo en las empresas periodísticas. 

En los casos de La Diaria Lab y OjoLab, la participación de las audiencias es un factor clave y se crean espacios físicos de interacción con los diferentes grupos de interés, desde suscriptores, audiencias a periodistas de otros medios. De dicha interacción surgen propuestas que trascienden incluso la labor periodística del medio.

 

Incorporación de nuevos perfiles profesionales

En todos los casos estudiados los periodistas juegan un papel primordial en los laboratorios. Sin embargo, la incorporación de enfoques multidisciplinares supone que se requiera la presencia de otros perfiles. Estos son fundamentalmente diseñadores gráficos, expertos en marketing y programadores informáticos. En  ECOLab mencionan incluso cómo en ocasiones ha requerido el servicio de antropólogos.

Los perfiles que no son periodistas aportan, sobre todo, el potencial visual de las nuevas narrativas que brindan los avances tecnológicos  y que demandan las nuevas generaciones de lectores. También se incorporan expertos informáticos y en marketing digital para sacar el máximo partido a la información que se genera en las plataformas digitales y orientar con más precisión los nuevos productos a las necesidades del mercado.

También es importante destacar la importancia de la cooperación en los proyectos innovadores. Las relaciones con los agentes del entorno (universidades, consultores, empresas de innovación y desarrollo) constituyen una fuente esencial de innovación. En el caso de La Diaria, las administraciones públicas o las plataformas como Google contribuyen a financiar las innovaciones que después se ofrecen abiertamente a la sociedad.

 

Consideraciones finales

En los casos estudiados se observa cómo hay tres tipos de agentes de la innovación en función de su relación con el periodismo y sus posibles aportaciones. Así se mencionan diversos actores “como periodistas, informáticos, diseñadores o publicitarios u otros diferentes grupos de expertos externos (consultores), “actantes” (tecnologías que se aplican al trabajo periodístico y aportan soluciones innovadoras), como es el caso del blockchain y las audiencias (tanto los usuarios que reciben productos y servicios periodísticos como quienes, además, son participantes activos en la producción de noticias), que tienen un especial protagonismo en estos labs.

La necesidad de que estos laboratorios existan es manifiesta, para ayudar a fomentar empresas periodísticas ambidiestras, organizaciones con capacidad de combinar la explotación con la exploración. El trabajo frenético de las redacciones y la necesidad de la cobertura informativa en tiempo real dificultan crear espacios para la reflexión, la creatividad y la innovación. En este sentido, las empresas que modifican sus estructuras empresariales creando laboratorios facilitan ese equilibrio entre la reflexión y la acción, entre la explotación cotidiana y la exploración de nuevos formatos y formas de trabajar. 

El estudio destaca la idoneidad de que las empresas periodísticas dejen de necesitar los laboratorios y la actitud proactiva hacia el cambio, y la adaptación así se haga extensiva a todos los departamentos y niveles de la organización. Esto implica la implantación de nuevos métodos de trabajo (como el método agile de ECOLab), la formación de las redacciones y la modificación del sistema de incentivos a los empleados. Es importante dotar de espacios y tiempo para la innovación en las redacciones. Y los incentivos a los empleados no deben centrarse solo en la eficiencia y en los resultados a corto plazo que suponen un freno a la innovación, frecuentemente está asociada con el error y el fracaso en el intento de aportar algo nuevo.

 

  • El estudio completo, realizado por los investigadores José Luis Rojas Torrijos, Francisco Caro González, Concha Pérez Curiel y quien firma este artículo, ha sido publicado en la revista Doxa Comunicación 

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