Consultorio Ético de la Fundación Gabo
20 de Septiembre de 2016

Consultorio Ético de la Fundación Gabo

Quisiera saber su opinión sobre la relación entre marketing y ética. ¿Es posible? Estoy tratando de ubicar el libro de Savater "La dimensión ética de la empresa" y me es imposible. ¿Qué otros podría recomendarme sobre el tema? Las empresas de hoy han llegado a comprobar que la ética es un factor dinamizador de todas sus actividades, especialmente en lo que serefiere al mercadeo.
El mercadeo no puede prescindir del factor confianza. Sí lo clientes satisfechos, porque confían en un producto, estimulan las ventas. Losesfuerzos de la publicidad para convencer a los potenciales consumidores sobre las bondades de un producto, con argumentos visuales y con unaelaborada retórica publicitaria, están resultando ineficientes en nuestros tiempos porque la clientela ha desarrollado un talante críticoque no se daba antes. Hoy dispone de tantas fuentes de información, que la retórica y los trucos publicitarios están dejando de convencer. Paraque el consumidor confíe en un producto y se mantenga fiel a él, debe comprobar que es bueno, que permanece bueno y que ofrece una garantía demantenerse bueno en el futuro. Eso es lo que genera credibilidad, y credibilidad y confianza son valores éticos que no tienen nada deretórica ni de símbolo, sino que se aprehenden en la realidad. Por eso la ética -saber práctico- se ha convertido en un activo de las empresas.

Documentación.

- Fernando Savater en "Etica como amor propio" En el capítulo: "El porvenir de la ética."

- Grijalbo Mondadori, Barcelona. 1995. Segunda reimpresión.

- Peter Singer: Etica para vivir mejor. Capítulo 4: Cómo has acabado viviendo de esta manera. Editorial Ariel. Barcelona. 1995

- Adela Cortina: Hasta un pueblo de demonios. Capítulo: Etica de la empresa. . Taurus Madrid, 1998.
"En la década de los setenta irrumpe con fuerza en Estados Unidos lo que, al menos a primera vista, parece una nueva moda: la business ethics, la Etica de los Negocios.
Los empresarios norteamericanos comprueban con asombro en la segunda mitad del siglo XX algo tan sabido por la economía misma como que la confianza venda, la credibilidad vende, la calidad es la mejor propaganda y que, por el contrario, la chapuza disuade, el engaño enseña al cliente que " una y no más", la falta de calidad hunde la empresa.
El fin de las empresas, aquello que ninguna otra actividad puede hacer por ellas, consiste en satisfacer las necesidades humanas con calidad, creando riqueza. Y tienen que hacerlo a fines del siglo XX, percatándosede que cuantos participan en ellas son interlocutores válidos, que han de tenerse en cuenta a la hora de tomar decisiones que les afectan. Las relaciones de corresponsabilidad, comunicación y transparencia son lasadecuadas a este nivel de exigencia, el contrato estable y la formación continua.
Cosas todas ellas que peligran en estos tiempos de entusiasmo, ante el modelo norteamericano, y por eso es bien urgente seguir empleando energías en una seria y rigurosa ética de la empresa."Adela Cortina.

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